La Tomatina 2027: guía completa para vivir la fiesta de Buñol
Por el equipo de Kimi Travels · Actualizado en septiembre de 2026
Cada último miércoles de agosto, un pueblo de 10.000 habitantes de la provincia de Valencia se convierte en el escenario de la guerra de comida más famosa del planeta. Hablamos, cómo no, de La Tomatina de Buñol, la fiesta en la que miles de personas se lanzan toneladas de tomates durante una hora y salen empapadas, rojas y con una sonrisa imposible de borrar. Si has visto fotos y te has prometido que algún año irás, este artículo es tu punto de partida: te contamos la fecha de 2027, cómo funcionan las entradas, cómo llegar, qué reglas hay que respetar y los consejos que marcan la diferencia entre vivir una fiesta histórica o pasarla regular.
La fecha exacta: miércoles 25 de agosto de 2027
La Tomatina siempre cae en el último miércoles de agosto, así que la edición de 2027 se celebrará el miércoles 25 de agosto de 2027. Es el día grande de una semana de fiestas patronales que convierte a Buñol en una feria continua, con verbenas, conciertos, comidas populares, fuegos artificiales y actividades para todos los públicos durante los días previos y posteriores. La batalla de tomates en sí es solo el clímax de esa semana: quien va unos días antes descubre un pueblo valenciano entregado a sus fiestas, con la plaza del pueblo como centro neurálgico. Eso sí, el miércoles es el día en el que todo el mundo mira, y el que hay que bloquear en el calendario con tiempo.
Entradas: precio, cuándo comprarlas y dónde
La Tomatina no es libre: desde hace años el aforo está limitado y la participación requiere entrada oficial, que se mueve en torno a los 15 euros en las últimas ediciones. Puede parecer poca cosa, pero hay que tener claras dos cosas: las entradas se ponen a la venta con meses de antelación a través de los canales oficiales del Ayuntamiento de Buñol y su plataforma de venta autorizada, y se agotan con rapidez, sobre todo las que se liberan en las primeras tandas. Nuestra recomendación es directa: nada de esperar a agosto, porque las últimas unidades suelen desaparecer semanas antes y porque en internet abundan las webs intermediarias que aplican recargos desorbitados. Compra en el canal oficial, guarda el justificante y revisa las condiciones de cambio de nombre por si tus planes varían.
Cómo es la batalla, minuto a minuto
El día arranca por la mañana con el clásico palo jabón: un jamón colocado en la punta de un mástil engrasado que algún valiente intenta escalar mientras la multitud anima. Cuando alguien lo consigue, o llega la hora señalada, se da la salida de la batalla. A las once de la mañana aproximadamente, los camiones dejan caer los primeros tomates y comienza el caos rojo durante una hora exacta, terminada con un disparo de aviso que obliga a todos a detenerse. En total se lanzan más de cien toneladas de tomates maduros, traídos expresamente desde cultivos de la zona, y las calles de Buñol quedan convertidas en un río de salsa que el propio pueblo se encarga de limpiar con mangueras en pocas horas, gracias a que las fachadas están protegidas con lonas. La física de la fiesta es curiosa: el tomate machacado es blandito, la experiencia no duele, pero sí empapa hasta el último calcetín.
Cómo llegar a Buñol: tren, coche y la opción sabia
Buñol está a unos 40 kilómetros de Valencia ciudad, y la opción más práctica es el tren de cercanías: la línea C-3 conecta la capital con Buñol en unos 45 minutos, y para el día de la fiesta se refuerza con trenes extraordinarios y horarios ampliados que mueven a miles de personas de madrugada. Ojo con el detalle importante: la estación de Buñol queda a un paseo de la plaza, pero al terminar la batalla hay colas enormes para volver, así que armarse de paciencia o quedarse a comer en el pueblo son estrategias inteligentes. En coche no lo recomendamos: el acceso se corta, el aparcamiento es inexistente y el vehículo puede acabar salpicado si se aparca cerca del recorrido. Si vienes desde fuera de la Comunidad Valenciana, la combinación ganadora es vuelo a Valencia más tren de cercanías —en nuestra guía de trucos para vuelos baratos te contamos cómo cazar el billete a buen precio—, y si vienes desde el extranjero, Valencia tiene conexiones directas con las grandes capitales europeas.
Las reglas: lo que no se puede hacer
La fiesta tiene un reglamento claro que conviene conocer antes de lanzarse. Solo se pueden lanzar tomates, previamente machacados para que no duelan: nada de botellas, ni objetos, ni camisetas mojadas anudadas a modo de honda. No se puede romper ninguna camiseta ajena, no se puede saltar sobre camiones ni sobre paredes, y cuando suene el segundo disparo de finalización, la batalla termina para todos, sin excepción. Son reglas de sentido común que mantienen la fiesta segura tras décadas de crecimiento, y los equipos de seguridad vigilan su cumplimiento. Quien rompe las normas puede ser expulsado del recinto y, con el entrada-dinero y el control de aforo actuales, jugársela no tiene sentido. Vivir la Tomatina es fácil: tomate maduro, buena onda y nada más.
Qué llevar (y qué no) a la batalla
La lista de equipación de un tomatero experimentado es corta y práctica. Ropa que no te importe volver a ver nunca más, porque la mancha sale tarde y mal; gafas de natación o de sol ajustadas, el accesorio más importante del día, porque el ácido del tomate escuece en los ojos; calzado cerrado con buen agarre, ya que el suelo es un patinaje constante; y actitud festiva a raudales. En la mochila, nada: ni móvil, ni cartera, ni cámaras caras. Si quieres alguna foto, usa un dispositivo barato y resistente al agua, o confía en los fotógrafos oficiales que cubren la fiesta. El móvil en el bolsillo trasero es la receta perfecta para perderlo o ahogarlo. Y un truco de clásico: los vecinos de Buñol ofrecen duchas con mangueras desde sus balcones al acabar; agradéceselo y saldrás de la batalla casi humano.
Dónde alojarse: la estrategia de Valencia
Dormir en Buñol la noche de la Tomatina es posible pero limitado, así que la mayoría elige dormir en Valencia capital y subir en el primer tren del día. El consejo que vale dinero: reserva alojamiento con muchísima antelación, porque la última semana de agosto en Valencia es temporada altísima y los precios se disparan a medida que se acerca la fecha. Los hoteles del centro histórico permiten combinar la fiesta con la playa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y una cena de recuperación digna de una tarde de siesta. La combinación típica de dos o tres días —ciudad más fiesta— es de las mejores relaciones experiencias-precio del calendario español de verano, y funciona igual de bien para grupos que para parejas. Y si tu calendario festivo sigue creciendo, la siguiente parada obligada es el San Fermín 2027 en Pamplona, con guía completa de fechas y consejos.
Las fiestas que lanzan tomates nos enseñan que la alegría compartida multiplica. Mientras Buñol se prepara para reírse junta, en Gaza muchos pueblos solo piden poder celebrar algo: informarse y hablar de su situación también es una forma de estar del lado de la vida.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra La Tomatina 2027?
El miércoles 25 de agosto de 2027, como siempre el último miércoles de agosto, dentro de la semana de fiestas patronales de Buñol.
¿Cuánto cuesta la entrada de La Tomatina?
En las últimas ediciones la entrada oficial ronda los 15 euros. Se compra solo en los canales oficiales del Ayuntamiento de Buñol y su plataforma autorizada, con aforo limitado.
¿Puedo ir a la Tomatina sin entrada?
No. La participación en la batalla requiere entrada y el aforo se controla. Se puede estar en el pueblo durante las fiestas, pero el recinto de lanzamiento es de acceso exclusivo con entrada.
¿Es peligrosa la batalla de tomates?
No si se respetan las reglas: tomates maduros y machacados, nada de objetos ni botellas, y parada inmediata al segundo disparo. Con gafas y calzado cerrado, la experiencia es cómoda y divertida.